Publicado el

Escritores que se animan V

Dulce, amable y alegre, estudió Administración de Empresas y hace 20 años que trabaja en la administración pública. Siempre le apasionó leer y  también explora otras manifestaciones artísticas, como la pintura.
Hicimos la entrevista en la vereda, a pocas cuadras de Plaza de Mayo, en una diáfana tarde de febrero. Cuando le pregunté si hacía mucho que escribía, me contestó “siempre leí mucho”.
Quizás fue en tantas horas de viaje de San Miguel a Microcentro, mirando caras de preocupación y cansancio en el tren o en el colectivo, que su imaginación empezó a volar y a tejer esta bella historia que inyecta optimismo y nos invita a creer que cosas lindas pueden sucedernos si lo deseamos de verdad y con nobles intenciones.
La historia transcurre en un pueblo pequeño que fue quedándose en el tiempo y cuyos habitantes fueron envejeciendo junto con las fachadas de las casas. En este pueblo vive un Santo inexperto y poco acostumbrado a producir milagros, sobre todo, por falta de demanda. Las cosas cambian con la llegada de nuevos visitantes, con fervientes deseos, que obligan al Santo a probar sus poderes que, milagrosamente, funcionan! Esto trae movimiento al pueblo y felicidad a sus moradores y visitantes.
Así, esta escritora que se anima, va tejiendo esta bella historia de encuentros y reencuentros que nos invita a tener esperanza y a creer que, quizás, las casualidades sean parte de un plan mayor que nos lleva a concretar lo que realmente deseamos.
Como si fuera una obra de este curioso Santo, ella se animó a una Cita a Ciegas con un LIBRO y ahí descubrimos que es escritora y se animó que su obra se transforme en una Cita a Ciegas. Ahora la podés acá.
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *